Rosquitas de anís sin gluten


Escrito por: Alejandra Budán

Estas rosquitas de anís sin gluten tienen algo más que un buen sabor: tienen historia. Son una versión adaptada de una receta familiar que a Gabriel le encantaba cuando era chico. Pero desde que dejó el gluten, hace años que no los podía disfrutar… hasta que me animé a reinventarlas.

En esta receta te voy a mostrar cómo lograr una masa suave, fácil de manejar y con ese aroma a anís que inunda la cocina. Además, te cuento paso a paso cómo darles forma, cómo cocinarlas para que queden doraditas y qué hacer si querés una versión más liviana al horno. Y sí, también te voy a decir con qué podés reemplazar el anís si no es lo tuyo.

¿Querés saber cuál es el toque final que las hace inolvidables? Te lo cuento al final, junto con una anécdota que todavía nos emociona cada vez que las preparamos. Estas rosquitas de anís no solo son aptas para celíacos: son un pedacito de memoria que ahora también puede ser parte de tu historia.

Rosquitas de anís sin TACC: una receta especial de familia

A Gabriel le encantaban estas rosquitas de anís cuando era niño. Pero desde que debe comer sin gluten, hace años que no las podía disfrutar. Por eso decidí sorprenderlo con esta versión adaptada que le encantó. Y ahora la comparto con vos.

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Ingredientes

  • 2 huevos
  • 50 gr de azúcar
  • 100 cm³ de agua tibia
  • 1 cucharada sopera de anís en grano
  • 200 gr de premezcla sin gluten.
  • Aceite para freír (en cantidad suficiente)
  • Azúcar para espolvorear (opcional)

Preparación

Paso 1: hidratar el anís

Lo primero que vas a hacer es colocar el anís en un recipiente junto con el agua tibia. Con esto lo que vas a logar es perfumar el agua y que tus roquistas de anís sin gluten tengan mucho más aroma y sabor.

Por si te estás preguntando, podés no usar anís en esta receta. Si querés podés saborizar estas rosquitas con ralladura de cítricos, esencias o lo que más te guste. Me encantaría que en comentarios me digas qué le pondrías vos para darle tu toque personal.

Vas a dejar reposar unos minutos el anís con el agua.

Paso 2: Preparar la masa

En un recipiente vas a colocar la premezcla y el azúcar. Para esta receta podés usar premezcla comercial o premezcla casera. En caso de que uses premezcla casera y no tenga goma xántica, te recomiendo que agregues media cucharadita de te. Si querés saber más sobre la premezcla, dónde conseguirla o cómo hacerla en casa, hacé clic aquí.

A la mezcla de secos vas a sumar los dos huevos. Como siempre te recomiendo, rompé los huevos en otro recipiente y agregalos de a uno para asegurarte que están en buen estado.

Vas a sumar también de a poco el agua con anís hidratado y vas a comenzar a integrar primero con algún utensilio y después te recomiendo que amases con las manos.

Amasá hasta lograr una masa homogénea, suave y que no se pegue en los dedos. ¿Te conté que esta receta me la pasó mi suegra, Emilia Ángela?. La preparaban con Gabriel cuando él era chico, para llevar los rosquitos al campo donde trabajaba su papá. Era su forma de merendar en familia.

Paso 3: formar las rosquitas

Cuando tengas la masa lista, es momento de darle forma a tus rosquitas de anís sin gluten.

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Vas a tomar porciones de masa y formar tiritas del largo de cuatro dedos, como hacía la mamá de Gabriel.

Luego, enroscá las tiritas para formar las rosquitas. Asegurate de que queden todos de tamaño similar para que se cocinen parejo.

Cuando tengas todas las rosquitas armadas es momento de cocinar.

Paso 4: cocinar

Hay dos maneras de cocinar estas roquitas de anís sin gluten. Si querés hacerlas fritas como yo, calentá abundante aceite en una olla o sartén profunda. Te recomiendo que uses algún aceite de sabor neutro.

Vas a freír las rosquitas hasta que estén doradas de ambos lados. Retiralas y dejalas escurrir sobre papel absorbente.

Si en cambio querés hacer estas rosquitas de anís al horno, te recomiendo que agregues junto con la premezcla 1 cucharadita de polvo de hornear sin gluten. De esta manera van a quedar más aireados y esponjosos.

Una vez que tenés las rosquitas cocidas ya las podés disfrutar. Si querés podés espolvorearlas con azúcar o acompañarlas con un poco de miel, como le gustan a Gabriel.

Una receta con historia

Estas rosquitas de anís sin gluten no solo son ricas, crocantes y aromáticas, sino que además rescatan una tradición familiar.
Espero que te sirva la receta, que la disfrutes tanto como nosotros, y que también pueda transformarse en algo especial para vos.

Sobre Alejandra Budán

Alejandra Budán es comunicadora y creadora de contenido con más de 10 años de experiencia en cocina sin gluten. Fundadora de Soy Celíaco, No Extraterrestre, creó la comunidad sin gluten free más grande de habla hispana, con más de un millón y medio de seguidores. Comparte recetas fáciles, sabrosas y seguras para quienes llevan una alimentación libre de gluten.

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4 comentarios en “Rosquitas de anís sin gluten”

  1. te cuento que me hiciste emocionar xq la semana pasada, intenté hacerlas con la receta de mi flia, pero me salieron duraaaas. nosotros le ponemos vino blanco dulce, en vez de agua y aceite en vez de huevos…

  2. hola, una vez fritas o horneadas se podrían pasar por un almíbar liviano y luego por azúcar para que ésta se pegue?

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